Cocinar en cocotte: Receta para mini cocottes de salmón con vegetales a la crema de mostaza antigua.
cocinando 5.2.12
¿Qué es una cocotte? Pues básicamente una olla, una cacerola o cazuela tradicional. Pero suena mejor decirlo así, ¿no? El caso es que el término cocotte está reservado no a cualquier tipo de olla. Sino a las típicas cacerolas de barro, cerámica o hierro fundido vitrificado que permiten una cocción lenta de los ingredientes. Conservando así todos los sabores y nutrientes gracias a que la difusión del calor es homogénea.
Hay varias marcas que comercializan este tipo de cacerolas. La más conocida es Le Creuset, pero podemos encontrarlas en otras casas como Staub, incluso Ikea tiene su propia cazuela de hierro colado vitrificado. Suelen ser caras, carísimas, las de Ikea son las más accesibles. Pero eso sí, son para toda la vida. Las de Le Creuset donde más económicas salen es en Amazon UK.
Hay varias marcas que comercializan este tipo de cacerolas. La más conocida es Le Creuset, pero podemos encontrarlas en otras casas como Staub, incluso Ikea tiene su propia cazuela de hierro colado vitrificado. Suelen ser caras, carísimas, las de Ikea son las más accesibles. Pero eso sí, son para toda la vida. Las de Le Creuset donde más económicas salen es en Amazon UK.
Están disponibles en varios tamaños y formas. Yo me decanté para empezar por una cocotte redonda de Le Creuset de 22 cm en tono turquesa. Da para unas cuatro raciones. Me gustaría ampliar la familia con una más grande, y también le tengo ganas a las ovaladas.
Pesan una barbaridad, pero es lo que tiene el hierro colado. Las tradicionales son de color naranja, pero ahora disponemos de una amplia gama de colores a elegir.
En concreto, la firma Le Creuset fabrica sus cacerolas en la ciudad de Fresnoy-Le-Grand, en el norte
Es apta para cualquier fuente de calor, fuego tradicional, vitrocerámica, inducción, horno, barbacoa... Y se puede lavar perfectamente en el lavavajillas (aunque en principio esto puede alterar la estética de la cocotte).
Precisamente por permitir una difusión del calor uniforme, es ideal para cocinar estofados y guisos. Pero también sopas, asados, pasteles, quiches, bizcochos, pan... Todo lo que se nos ocurra.
La tapa también es de hierro, con lo que una vez que hemos retirado nuestra cocotte de la fuente de calor, el alimento conservará su temperatura durante un buen rato. Además son preciosas, o eso me parece a mí, con lo que se pueden llevar directamente a la mesa sin tener que traspasar lo que hemos cocinado a una fuente de servir.
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| Imagen de Amazon.co.uk |
Y si seguimos unas pautas sencillas de mantenimiento, tendremos un instrumento de cocina de por vida. Yo estoy encantada, enamorada, adoro mi cocotte turquesa.
Tenemos también otra versión de las cocotte, las minis. Pero estas no están fabricadas con hierro colado vitrificado, sino que son de cerámica. Aptas para el horno, microondas, congelador y lavavajillas. El mundo de las mini-cocotte es impresionante. Podemos preparar un sinfín de platos dulces y salados con una presentación ideal. A mí este año los Reyes Magos me trajeron un set de tres que estrené el fin de semana pasado.
El plato más típico que podemos preparar en las minis es el archiconocido Huevos en cocotte. Es fácil, versátil y con un resultado espectacular. Yo lo he preparado varias veces antes de tener las minis, lo hacía en el típico ramenquín de cerámica refractaria (apta para el horno) que podemos encontrar en cualquier tienda de menaje.
Pero tenemos muchísimas posibilidades más. Yo decidí estrenarlas con un plato a base de salmón. La receta estaba en francés y con ayuda de un traductor conseguí enterarme de qué era lo que tenía que hacer. Como siempre, la adapté un poco a mis gustos y posibilidades y varié un poco la receta original. Que por ejemplo lleva tiras de bacon, mientras que la mía no. La receta original se llama Mini-cocotte de blanquette de saumon à la moutarde ancienne. Yo la rebauticé como:
Mini-cocotte de salmón con vegetales a la crema de mostaza antigua:
Yo adapté la receta para dos personas y aún así llené una tercera mini-cocotte y me sobró crema que reutilicé al día siguiente para acompañar un plato de pasta.
Ingredientes:
- Una rodaja grande de salmón fresco.
- Un par de zanahorias.
- Un puerro.
- Un calabacín de buen tamaño.
- 10/12 champiñones o setas de temporada.
- Una tarrina de Crème Fraiche (o nata líquida si no encontramos). Yo me pasé con las cantidades de la crema y me sobró cantidad para acompañar a la pasta que utilicé de guarnición, y para otras dos raciones de pasta al día siguiente.
- Un par de cucharadas soperas de mantequilla.
- Un par de cucharadas soperas de harina de trigo.
- Dos cucharadas de mostaza antigua.
- Un dado de caldo de verduras o de pollo.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal.
- Pimienta.
Elaboración:
Limpiamos bien el salmón y lo cortamos en dados no muy grandes, reservamos.
Lavamos y pelamos bien las zanahorias, los calabacines y el puerro. Cortamos el puerro en rodajas, las zanahorias en bastones, y el calabacín en dados de tamaño similar a los del salmón. Cocemos los vegetales en agua a la que habremos añadido el dado de caldo. Escurrimos las verduras y reservamos el caldo.
Limpiamos bien los champiñones o las setas y los cortamos con la mano en trozos bastos. En una sartén engrasada con aceite de oliva virgen extra salteamos los dados de salmón salpimentados y los champiñones (si añadíesemos las tiras de bacon las incorporaríamos también aquí, en ese caso yo casi no añadiría aceite a la sartén). Reservamos. Y encedenmos el horno para que se precaliente a 200º.
Para la crema derretimos en un cazo la mantequilla y añadimos de golpe la harina, removiendo bien para que se integren. Vamos añadiendo poco a poco caldo de verduras hasta conseguir una crema espesa. Añadimos la media tarrina de Crème Fraiche o la nata líquida y mezclamos. Por último añadimos las dos cucharadas de mostaza antigua y removemos hasta que se integre todo.
En la sartén donde teníamos reservados los dados de salmón con los champiñones añadimos las verduras y la crema y lo removemos con cuidado.
Lo disponemos cuidadosamente en nuestras mini-cocottes, las tapamos, y las introducimos al horno durante 10 minutos.
En la receta sugieren acompañarlo de una guarnición de arroz, yo me decanté por pasta y emplaté las cocotte con unos mafaldi con un poco de la crema a la mostaza antigua sobrante.
Resulta un plato super entrenetido de hacer y os aseguro que está tremendo.
Tenéis mini-cocottes mucho más asequibles en tiendas como Casa en incluso en la zona de menaje de grandes superficies.
Referencias Web:
¿Os gustan las cocottes? ¿Tenéis alguna o morís por tenerla? ¿O sois mucho más prácticos y preferís no complicaros la vida con cacharros innecesarios?
Gracias por leer y comentar. ^_^






