¿Os acordáis de la entrada que le dediqué al ramen?
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| Mi primer intento de Ramen |
Es un plato que me encanta. Pero es tan laborioso de hacer que me da mucha pereza intentarlo de nuevo. Así que lo que suelo hacer es una versión mucho más rápida y que también sale bastante rica y sabrosa. Una sopa con noodles que en cada elaboración varía en sus ingredientes en función de lo que tengo en ese momento disponible. En esta ocasión la hice a base de miso.
El miso es una pasta aromatizada de soja que se usa como condimento. Se utiliza para elaborar diversos platos. Pero principalmente la sopa de miso. Podéis leer la estupenda entrada con receta que le dedicaron en la web Comer Japonés.
Yo lo compro en herbolario, pero esta última vez lo compré en Isolée. Supongo que también será fácil encontrarla en la zona de dietética del Corte Inglés o en tiendas de productos ecológicos.
Esta vez usé unos noodles que compré en Lidl en una de estas campañas que hacen con productos internacionales. Pero podemos usar cualquier otro tipo de fideos chinos. Y como último recurso, unos tallarines o espaguetis normales.
El resultado fue una sopa muy completa, rica, y reconfortante. En esta ocasión las fotos son aún peor que otras veces (si esto es posible). Pero creedme, resulta muy difícil fotografiar un cuenco de sopa humeante. ¡Y más cuando hay hambre y el resto de comensales presionan sutilmente para que termines!
Aquí va la receta:
Ingredientes:
- Dos sobrecitos de miso
- Noodles o fideos chinos (o tallarines normales)
- Un puerro
- Una zanahoria
- Aceite de oliva virgen extra
- Salsa de soja
- Agua
- Cuatro filetes de cinta de lomo
- Sal
- Pimienta
- Dos huevos cocidos
Elaboración:
Piqué en trocitos pequeños la zanahoria y el puerro y los poché en una olla de buen tamaño en un poco de aceite de oliva virgen extra. Una vez que estuvieron bien pochados incorporé los filetes de cinta de lomo cortados en tiras y salpimentados.
Cuando se doraron las tiras de lomo añadí un chorro de salsa de soja. Dejé que se incorporara con el resto de ingredientes y añadí el agua hasta llenar unos 3/4 de la olla.
En ese momento añadí los dos sobres de miso y lo mezclé todo bien. Dejé que se incorporase todo durante un buen rato a fuego medio-bajo. Subí el fuego y una vez que el caldo se puso a hervir incorporé los noodles y los dejé hacerse según las instrucciones. En mi caso, durante unos cuatro minutos. Lo serví con huevo cocido partido a la mitad.
Es un plato muy completo y super reconfortante. Sienta genial al estómago. Me hubiese gustado añadir unas hojas de espinaca fresca porque le dan un toque riquísimo, pero en ese momento no tenía.
Y de postre os propongo uno muy sencillo que hice ya hace algunas semanas. Unas brochetas de fresas con crema de mascarpone y leche condensada. ¡Un pecado!
Para la crema lo único que hice fue mezclar en un cuenco mascarpone con unas cucharadas de leche condensada. Podemos hacerlo también en versión dipeo. Presentando las fresas picadas, o cualquier otra fruta, y la crema en un cuenco para que cada uno moje a su gusto.
La hierbabuena es fresca y recién cortada de mi modesto maceto-huerto.
¿Sois también unas fanáticas del ramen? ¿Y de las fresas?
Gracias por leer y comentar. ^_^
Y gracias a Rose y a Bibi por regalarme esos cuencos tan monos. Siempre que los uso me acuerdo de vosotras.


















