Hace unos meses vinieron unos amigos a cenar a casa. Los protagonistas de la noche eran unos quesos que me había traído de Asturias. La cena comenzó llamándose "La noche del quesu" y acabó convirtiéndose en la #asturcena. Sí, con su hastag de Twitter y todo. Cada uno fue rebautizado con un nombre asturiano, y los escribimos en unos carteles súper chulos que trajo uno de los invitados.
Buscando inspiración para la tabla me encontré con unas cuantas ideas que al final no llevé a cabo pero que me parecen muy chulas y que os pongo por si os sirven de inspiración.
En fuente de cerámica blanca:
En una fuente en altura tipo pie de tarta:
En una tabla de pizarra:
Otra vez sobre una fuente de pizarra DIY, pero en esta ocasión en ella se escriben los nombres de los quesos.
En unas bandejitas individuales que imitan una paleta de pintor y que me encantan:
Me hubiese encantado hacer estas últimas. Pero además de que no tenía tiempo porque el resto de cosas de la cena estaban también hechas por mí y necesitaban dedicación, se trataba de una cena de picoteo, pero en mesa. Y estas paletas son más apropiadas para una cena tipo buffet. No descarto hacerlas en un futuro porque me parecen muy sencillas y resultonas.
Finalmente decidí presentar los quesos en una tabla redonda giratoria de Ikea. Y colocar en cada uno un cartel con su nombre. Por falta de tiempo me faltó añadir una pequeña carta con información sobre cada queso en particular. Pero tenía el portátil a mano con los archivos por si a alguien le interesaba saber un poco más de las características y elaboración de cada uno.
Lo de los carteles con el nombre de los quesos hace años que lo vengo haciendo. Simplemente es pegar un cartelito con el nombre de cada queso y el diseño que queramos en un palillo. En esta ocasión me limité a acompañar el nombre del queso con el dibujo de un trisquel, un símbolo celta.
Es muy útil para que cada comensal sepa cuál va a probar en cada momento. En una cadena de sidrerías asturianas llamada Tierra Astur te los presentan también así. Si vais por Oviedo, Gijón, o Colloto, os recomiendo muchísimo que comáis en esta sidrería. Conjuga a la perfección modernidad y tradición con una calidad precio muy buena. Eso sí, id con hambre. No es un sitio apto para los que comen como un pajarín, que diría mi madre.
Las fotos, como casi siempre, están hechas con prisas, y además de noche. Esos factores unidos a mi poca pericia hacen que no sean del todo buenas.
Podemos acompañar los quesos con frutos secos y algo dulce. Yo elegí dulce de manzana casero que había hecho el día anterior y un poco de miel de flores asturiana que compré el verano pasado en el mercado tradicional Porrúa, Llanes (muy recomendable), que también serviría para acompañar otro de los platos típicos asturianos de la cena, tortos de maíz.
Lo suyo es empezar a comer por los quesos más suaves e ir avanzando en fuerza. Por ello coloqué los más fuertes en el centro, en este caso el conocido Cabrales, y un Afuega'l Pitu delicioso que fue uno de los triunfadores de la noche.
Para acompañar a los quesos hice unos colines de pan caseros que ya había puesto una vez en el blog. Esta vez los rebocé con semillas de amapola, sésamo y sal en escamas.
Y decidí presentarlos en vasos de sidra para utilizarlos además como decoración de la mesa.
Como había bastantes más platos que iban acompañados de pan improvisé una cesta con otros tipos. Me hubiese gustado tener más tiempo para elegir panes más decentes.
Al final la mesa se colapsó completamente con el resto de platos. Había falso pastel de cabracho, chorizos asturianos a la sidra y tortos de maíz. No quedó prácticamente nada, así que puedo decir que fue un éxito. Y lo mejor fue la compañía y las risas y los juegos de después.
¿Os gusta el queso tanto como a mí? ¿Habéis probado algún queso asturiano además del Cabrales? Si no es así, ya estáis tardando. Tengo entendido que es el lugar con más denominaciones de origen de España. Yo estoy deseando que lleguen las vacaciones para hincharme a comer queso de la tierrina.
Muchas gracias por leer y comentar ^_^