Hoy toca una de esas entradas popurrí en las que mezclo varias cosas como claro reflejo de mi caos mental.
Sabéis que soy muy de objetos raros, de fetiches. De tontunas, vaya. Adoro la historia de lo cotidiano. ¡Quién pudiera tener la casa llena de antigüedades y artes decorativas! El caso es que algunas veces me da por buscar cosillas vintage para la casa, tazas, platos, frascos, pies de tarta (me hice con uno de cristal inglés de los años 40 precioso a muy buen precio, Ebay está lleno de chollos)... Cualquier cosa susceptible de ser adorada y admirada.
Llevaba ya tiempo rondando artículos de maquillaje antiguos para decorar el tocador, polveras, labiales, espejos, cajitas... Y este verano me decidí a pedir un par de cosas.
No me pidáis un swatch del labial, me niego, no os imagináis cómo huele a viejuno y rancio. Daños colaterales.
¿Os imagináis una red social en esa época publicando una nota de prensa o haciendo una review de la colección?
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| Imagen de Polyvore |
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| Imagen de A sip of sarsaparilla |
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| Imagen de A sip of sarsaparilla |
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| Imagen de un articulo de Ebay que ya no está en línea |
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| Imagen de webcrawlerblog.com |
Mi otra adquisición fue este contenedor de labiales de la firma Stratton. Una casa inglesa que se dedicaba a fabricar polveras, pitilleras, y cosas de este estilo. Se pueden encontrar muchas todavía por Ebay. Si queréis saber un poco más de la firma os recomiendo este artículo en inglés.
Los labiales se podían comprar sueltos, venían en envases menos vistosos y resistentes, plástico o cartón, y se podían usar para rellenar otros recipientes más bonitos y duraderos. He encontrado un tutorial en este blog para aprovechar un labial actual y rellenar un contenedor de labiales vintage, igual me animo un día de estos.
Quería también enseñar una nueva adquisición ikeística, os digo aquí y ahora que no sé qué sería de mi vida sin Ikea. Necesitaba un algo más donde poder colgar la ropa, y no tenía sitio para otro armario. Así que decidí poner un riel/burro/perchero. Ya tenía uno pequeño que utilizo para chaquetas y cazadoras cortas y que no está a la vista. Me parecen muy prácticos. Me gustó mucho el modelo MULIG, que además de ser bonito y resistente tiene un precio inmejorable.
No me suelen gustar las cosas a la vista. Visualmente me llega a estresar. Cocinas con los platos en estanterías abiertas, armarios con estantes en los que se ve todo. Queda bonito en las revistas y en Pinterest, pero para el día a día no me suele convencer. Aunque en esta ocasión sí que me lancé por algo así. Si están las cosas bien colocadas puede llegar a quedar hasta bonito. Además no lo tengo en un sitio muy evidente. Os enseño algunos ejemplos que me gustaron con MULIG.
Más que para almacenar ropa en sí, lo quiero para ir colocando la que me estoy poniendo o me voy a poner. Ese vestido que te has puesto solo una vez y que no está para lavar pero no quieres meter en el armario con el resto de cosas limpias, el modelito que has decidido que te pondrás al día siguiente... Esas cosas.
Como podéis ver lo he personalizado con un poco de Washi Tape. ¡Cómo no! Ya os digo que cada vez que llega algo a casa escaneo mentalmente sus posibilidades con al cinta decorativa.
También aproveché una caja de fruta que tenía guardada y la he utilizado para colocar sombreros y algún que otro trastito. Las cajas de madera de la frutería son muy versátiles y las podéis usar para muchas cosas. Yo acumulé unas cuantas el invierno pasado con vistas a pintarlas y a utilizarlas como jardineras para mi maceto-huerto. Pero por una cosa o por otra, al final nunca las pinté. A ver si me animo algún día de estos.
Otra de las cajas me sirvió hace poco para crear una mesa improvisada en la terraza para una noche de velas y gin-tonics. Le di la vuelta y le puse una tela batik. No es que sea muy estable, pero hace el apaño perfectamente. Los farolillos de las velas son recipientes de cristal de postres de Mercadona. ¡Aquí todo se recicla!
Podéis usarlas de bandejas, como revisteros, para guardar trastos, apuntes... Todo lo que se os ocurra. Hay un montón de ideas y tutoriales pululando por la Red.
¿Os gusta reciclar cosas? ¿Sois amantes de las cosas viejunas? ¿Necesitáis espacio extra en el armario? Qué pregunta. ¡¿Quién no necesita espacio extra en el armario?!
Gracias por leer y comentar. ^_^
Los labiales se podían comprar sueltos, venían en envases menos vistosos y resistentes, plástico o cartón, y se podían usar para rellenar otros recipientes más bonitos y duraderos. He encontrado un tutorial en este blog para aprovechar un labial actual y rellenar un contenedor de labiales vintage, igual me animo un día de estos.
Quería también enseñar una nueva adquisición ikeística, os digo aquí y ahora que no sé qué sería de mi vida sin Ikea. Necesitaba un algo más donde poder colgar la ropa, y no tenía sitio para otro armario. Así que decidí poner un riel/burro/perchero. Ya tenía uno pequeño que utilizo para chaquetas y cazadoras cortas y que no está a la vista. Me parecen muy prácticos. Me gustó mucho el modelo MULIG, que además de ser bonito y resistente tiene un precio inmejorable.
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| Imagen de Ikea.es |
No me suelen gustar las cosas a la vista. Visualmente me llega a estresar. Cocinas con los platos en estanterías abiertas, armarios con estantes en los que se ve todo. Queda bonito en las revistas y en Pinterest, pero para el día a día no me suele convencer. Aunque en esta ocasión sí que me lancé por algo así. Si están las cosas bien colocadas puede llegar a quedar hasta bonito. Además no lo tengo en un sitio muy evidente. Os enseño algunos ejemplos que me gustaron con MULIG.
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| Imagen de choener-wohnen |
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| Imagen de finelittleday |
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| Imagen de norskeinteriorblogger |
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| Imagen de frolic-blog |
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| Imagen de Decoratrix.com |
Como podéis ver lo he personalizado con un poco de Washi Tape. ¡Cómo no! Ya os digo que cada vez que llega algo a casa escaneo mentalmente sus posibilidades con al cinta decorativa.
También aproveché una caja de fruta que tenía guardada y la he utilizado para colocar sombreros y algún que otro trastito. Las cajas de madera de la frutería son muy versátiles y las podéis usar para muchas cosas. Yo acumulé unas cuantas el invierno pasado con vistas a pintarlas y a utilizarlas como jardineras para mi maceto-huerto. Pero por una cosa o por otra, al final nunca las pinté. A ver si me animo algún día de estos. Otra de las cajas me sirvió hace poco para crear una mesa improvisada en la terraza para una noche de velas y gin-tonics. Le di la vuelta y le puse una tela batik. No es que sea muy estable, pero hace el apaño perfectamente. Los farolillos de las velas son recipientes de cristal de postres de Mercadona. ¡Aquí todo se recicla!
Podéis usarlas de bandejas, como revisteros, para guardar trastos, apuntes... Todo lo que se os ocurra. Hay un montón de ideas y tutoriales pululando por la Red.
¿Os gusta reciclar cosas? ¿Sois amantes de las cosas viejunas? ¿Necesitáis espacio extra en el armario? Qué pregunta. ¡¿Quién no necesita espacio extra en el armario?!
Gracias por leer y comentar. ^_^
El placer y la felicidad se encuentran la mayoría de las veces en los actos y situaciones más sencillos y cotidianos. El disfrute de las pequeñas cosas.
The pleasure of from Vitùc on Vimeo.
Me ha recordado la secuencia de Amélie en la que se nos narran las cosas cotidianas de las que ella disfruta. Como meter la mano en un saco de cereales o romper el caramelo de la Crème brûlée.
Gracias, E., por mandarme este vídeo, algunas veces se me olvida. ¡No dejéis que se os olvide! ^_^
Qué maravillosa es la BSO de Amélie, de Yann Tiersen.






















